Metodología
Seguridad y Productividad: Todo Al Mismo Tiempo

Hoy la preocupación por la seguridad es innegociable. Y eso es una buena noticia.
Especialmente en industrias como la Minería, vemos un compromiso firme: se evalúan riesgos, se investigan causas de incidentes, se mejoran procesos y conductas para evitar accidentes.
Pero también tiene un lado complejo: procedimientos extensos que pocos leen, especialmente antes de una licitación. Cientos de hojas, en diferentes formatos. “En el camino veremos”, podría pensar un contratista. Hay poco tiempo ahora.
Es que ante cambios regulatorios o incidentes internos, las organizaciones van agregando nuevas reglas a sus normativas, sin revisar su impacto operativo. La acumulación de protocolos y documentos da la ilusión de control… aunque muchas veces sólo aumenta la complejidad.
Por eso, cuando se habla de aumentar la productividad en un Proyecto, se encienden las alarmas: ¿no iremos a priorizar la rapidez a costa de la seguridad? ¿No iremos a simplificar mucho los pasos, aumentando los riesgos?
No tiene por qué ser así.
Productividad y seguridad no se contraponen; se potencian. La clave está en enfocarse en lo realmente crítico.
Desde nuestra experiencia en industrias de alta exposición a riesgos, como Minería, Celulosa y Energía, sabemos que se puede mejorar productividad y seguridad al mismo tiempo.
Lo hemos probado, junto a equipos multidisciplinarios. Y funciona. Para integrar seguridad y productividad de manera efectiva, proponemos repensar los requerimientos normativos siguiendo tres ideas clave:
Sólo los esenciales para definir “qué” se necesita.
Ante una licitación, el Cliente establece “qué” quiere y es responsabilidad del Ejecutor definir “cómo” hacerlo. Así se hace realmente cargo de lo que está prometiendo. Si no, caemos en el peligroso “Es que el Cliente me dijo…”
Para actualizar y simplificar los requerimientos, hay que involucrar a diversas áreas, desde Seguridad y Salud, hasta Personas, Calidad y Compliance.
Lo seguro también puede ser ágil. Lo productivo también puede ser responsable.
Con un enfoque basado en la optimización de normativas, la autonomía de los equipos y una gestión del cambio efectiva, es posible lograr ambos objetivos al mismo tiempo, obteniendo resultados sostenibles y de alto impacto.
En PGX acompañamos a organizaciones que quieren operar con excelencia, sin sacrificar lo esencial. Porque creemos que la simplicidad operativa, la autonomía responsable y la conversación transversal son los motores de proyectos más seguros y más eficientes.
- Alé Baza, Socio PGX.
Diplomado en Calidad Total y Lean, Tokyo.
Pero también tiene un lado complejo: procedimientos extensos que pocos leen, especialmente antes de una licitación. Cientos de hojas, en diferentes formatos. “En el camino veremos”, podría pensar un contratista. Hay poco tiempo ahora.
Es que ante cambios regulatorios o incidentes internos, las organizaciones van agregando nuevas reglas a sus normativas, sin revisar su impacto operativo. La acumulación de protocolos y documentos da la ilusión de control… aunque muchas veces sólo aumenta la complejidad.
Por eso, cuando se habla de aumentar la productividad en un Proyecto, se encienden las alarmas: ¿no iremos a priorizar la rapidez a costa de la seguridad? ¿No iremos a simplificar mucho los pasos, aumentando los riesgos?
No tiene por qué ser así.
Productividad y seguridad no se contraponen; se potencian. La clave está en enfocarse en lo realmente crítico.
Desde nuestra experiencia en industrias de alta exposición a riesgos, como Minería, Celulosa y Energía, sabemos que se puede mejorar productividad y seguridad al mismo tiempo.
Lo hemos probado, junto a equipos multidisciplinarios. Y funciona. Para integrar seguridad y productividad de manera efectiva, proponemos repensar los requerimientos normativos siguiendo tres ideas clave:
- Requerimientos: Pocos y Observables
Sólo los esenciales para definir “qué” se necesita.
- Sin párrafos interminables ni trozos textuales de una ley.
- Verbos claros, como “Desplegar” e “Instalar”, que llevan a acciones observables en terreno; no como “Fomentar” o “Promover”, imposibles de chequear.
- Vinculación de requerimientos sólo a controles críticos, para optimizar con método.
- El Realizador Define “Cómo” Va a Cumplir
Ante una licitación, el Cliente establece “qué” quiere y es responsabilidad del Ejecutor definir “cómo” hacerlo. Así se hace realmente cargo de lo que está prometiendo. Si no, caemos en el peligroso “Es que el Cliente me dijo…”
- Las personas y empresas con alto nivel de autonomía suelen hacerse más responsables (mayor accountability) que las que sólo siguen instrucciones.
- Es mejor invertir tiempo en ponerse de acuerdo en etapas tempranas, que pagar un mucho mayor costo durante la ejecución.
- Participación Transversal y Gestión del Cambio
Para actualizar y simplificar los requerimientos, hay que involucrar a diversas áreas, desde Seguridad y Salud, hasta Personas, Calidad y Compliance.
- Al abordar perspectivas complementarias, el resultado será más sostenible en el tiempo.
- Sienta las bases de una buena gestión del cambio, donde la gente clave se involucra en el proceso desde el comienzo, y no es sólo informada al final.
Lo seguro también puede ser ágil. Lo productivo también puede ser responsable.
Con un enfoque basado en la optimización de normativas, la autonomía de los equipos y una gestión del cambio efectiva, es posible lograr ambos objetivos al mismo tiempo, obteniendo resultados sostenibles y de alto impacto.
En PGX acompañamos a organizaciones que quieren operar con excelencia, sin sacrificar lo esencial. Porque creemos que la simplicidad operativa, la autonomía responsable y la conversación transversal son los motores de proyectos más seguros y más eficientes.
- Alé Baza, Socio PGX.
Diplomado en Calidad Total y Lean, Tokyo.